Al final se pudo consolidar la salida al Santuari, después de las lluvias bienvenidas que tuvimos, - aunque podría llover de lunes a jueves-.
Madrugon del sabado, esperar en el punto de partida, preparar la Voyager y buscar al Pibe, todo con eso a las ocho en Manlleu a punto para la salida.
Algo de frió y mucha humedad al empezar, que poco a poco el dia lo ira cambiando, algo de sol, menos frío y mas despiertos.
Un buen almuerzo después del primer tramo entretenido, un almuerzo en el pueblo de Sant Pere de Torello, en un bar bien servido, una vez terminado a por la subidita que nos esperaba.
Todos a una, así es como realicemos la subida al santuari, todos juntitos sin separarnos, ni tan siquiera veinticinco metros del primero al ultimo, mucha unión, pocas ganas de sufrir y mucha solidaridad.
Las vistas en lo alto del santuari, maravillosas, merece la pena subir solo para contemplar tanta belleza de tan altura, la verdad es que gracias a la bici estamos descubriendo lugares tan bonitos que no hay ni guías ni dinero para poder llenar de tanta satisfacción nuestro cuerpo.
La vuelta un “paseo” recoger la furgo, buscar a las donas perdidas y una ducha peculiar de los buscapaligrus, acabando con una gran comida en un muy buen restauran, total un gran día.
Xavier
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2004
Colla buscapaligru