Hola Bttros;

 

Ahí va la cronica de la jornada:

 

Una espelma a la Moreneta

 

Faltaban pocos minutos para las siete cuando las primeras bicicletas se han visto delante del Centenari, por la esquina del Claraso aparecían al momento, Paco su amigo y el Pibe, este con una sonrisa de oreja a oreja estrenaba una flamante specialiced, Miguel fue el primero en darse cuenta, seguro que dentro de unos años nos lo recordará, (si, fue aquel día que el pibe estreno la bici...), al llegar Juanillo con su inseparable radio seguido de Javi y sus pupilos emprendemos la marcha. En el piu se nos unen Miquel y nano. Enfilamos la carretera de Terrassa y al llegar divisamos la figura de Jordi encima del puente del cementerio. Ya estamos todos, las primeras rampas antes del túnel callan definitivamente todos los cuchicheos y las piernas empiezan a notar los primeros cosquilleos advirtiéndonos de que la cosa va en serio, al llegar al túnel se han marcado ya las primeras posiciones. Javi se convence con mucho pesar de que la idea de resucitar su mítica Orbea aunque ha sido bonito, le va a costar caro, y es que la tecnología ha evolucionado mucho en los últimos 25 años...., Esperamos a que la gene se reagrupe y cuando llega Aguilar nos comenta con voz triste que se da la vuelta...., a mas de uno se nos viene la imagen de Guanta cuando también al subir las primeras rampas se quería volver a casa, después de explicarle que ya todo es bajada hasta la falda de Montserrat y que se almuerza abajo se convence de continuar, y es que la moral de Aguilar encima de una bicicleta se le quiebra con facilidad, al contrario que en el tenis que le rebosa por todos los poros de la piel. Tal y como le habíamos dicho a Aguilar hasta la Falda de la montaña todo es bajada, como dice Miguel “reciclando”, en el primer cruce antes de acometer la gran subida nos paramos a comentar la estrategia, como Aguilar y Juanillo se retrasan, un primer grupo formado por Javi, su hijo, Miquel, Pibe, el amigo de Ruanillo y el amigo de Paco, y Jaime inician la ascensión, a los pocos minutos partimos el resto. No hace mucho calor y apenas hay tráfico, los primeros kilómetros se hacen mas o menos llevaderos, Aguilar y Juanillo se quedan atrás y por delante alcanzamos a Pibe que parece que no le acaba de coger la relación correcta a su nueva bici, los dos grupos se estiran y en el último tramo, el mas duro, se conforman las posiciones definitivas de llegada, Javi ha pagado muy duro el rescate de la Orbea, y en el último tramo se ha encontrado una mano amiga, la de Jordi, que le ha inyectado la moral suficiente para llegar a la cima.  Como es costumbre nos esperamos arriba y ponemos las oportunas velas de rigor, esperamos un poco mas y al observar que Juanillo y Aguilar no llegan, decidimos acometer la bajada en busca de la butifarra, al pasar por la última barrera vemos a Juanillo llegar en solitario, -hombre Juanillo!!, y Aguilar ? –se ha dado la vuelta en los Monjos….   La bajada es intensa como siempre, algunos coches se entremezclan entre los corredores y el primero en llegar como siempre en las bajadas es Jordi, seguido de Joan que llega un poco espitoso, entre el estreno de sus frenos nuevos y el toque de atención que le ha dado un coche de policía por invadir el carril contrario… Allí esperaba desde hacía un rato Aguilar que le ha dado tiempo de leer el periódico y todo, Javi llega con los dedos agarrotados de apretar con fuerza unos frenos que ya no frenan.  Nos vamos hacia el bar nos sentamos y pedimos las correspondientes butifarras con sus tortillas y medios con limón necesarios, ahí empieza la única nota negativa de la jornada, una hora de espera para hincarle el diente al almuerzo es mucha tela, nos ha dado tiempo de comentar toda la aventura, reírnos de las anécdotas…., alguno se empieza a impacientar y al final el grupo que vuelve en bici tiene que partir sin ni siquiera poder tomar café, el amigo de Juanillo incluso se monta en la bici con un trozo de bocata en la mano..., sin comentarios. Los que vuelven en tren pierden el de las 12,15  y por tanto tienen tiempo de tomarse un carajillo mientras hacen tiempo hasta el próximo de las 13,15. Y aquí se acaba la historia de una jornada bttera intensa y provechosa, como siempre. Un saludo de vuestro amigo Joan.

 

P.D. siento haberme enrollado tanto quería hacer una crónica con un toque de gracia pero esto es lo que me ha salido…… mas bien una redacción de las del cole, jeje……….. es lo que hay………